lunes, 5 de diciembre de 2011

El paro y las compras

Vista exterior del entorno de Área Sur en Jerez. Autor: Carlos Alberto Cabrera

Jerez cuenta según el Instituto Nacional de Empleo (INEM) con 32.444 desempleados. La cifra representa el 15,25% del total de la población de la localidad, que a 1 de enero de 2011 contaba con 212.629 personas censadas, según la información del propio Ayuntamiento jerezano. Naturalmente, ese dato del censo incluye a personas que no están en edad de trabajar, por lo que no son parte de la población activa, ni de lapoblación en edad laboral o población en edad económicamente activa (PEEA).

Con estos números sobre la mesa, es impensable que la tensión social no exista en la localidad, más allá de los trabajadores municipales o de empresas concesionarias del Ayuntamiento, que cobran tarde y mal. Sindicatos como CCOO y UGT han subrayado, de manera paralela al crecimiento del número de personas paradas, que la población que vive sin recibir ayuda alguna es cada vez mayor. En teoría.
Porque luego convocan una manifestación por el empleo y únicamente acuden los afectados en ese momento concreto y los representantes sindicales.También puede ser que las organizaciones sindicales lo estén haciendo mal.

Si los números del INEM fuesen ciertos, es decir, si realmente esas casi 33.000 personas sin empleo y que están demandando uno fuesen realmente desempleadas, los políticos de turno -de uno y otro color- no podrían pasear tranquilamente por las calles como lo hacen.

Por supuesto, que nadie interprete que desde estas líneas se está incitando a usar la violencia como medida de presión. Todo lo contrario. Eso sí, no puede olvidarse que la Historia está ahí, y ésta es clara.
¿Cómo puede explicarse que a la 2ª Feria del Outlet celebrada del 2 al 4 de diciembre en Ifeca hayan acudido 39.000 personas -es cierto que su procedencia trasciende las fronteras de Jerez- y que parques comerciales como Luz Shopping y Área Sur hayan estado y estén prácticamente a diario abarrotados? En Jerez no hay tanto paro. O lo hay oficialmente, pero comparte mesa y mantel con el empleo sumergido. Puede matizarse que hay pocas bolsas con compras, y que las que se ven pertenecen a establacimientos económicos. Aceptado queda. Pero no es menos cierto que los locales de restauración cuelgan el cartel de no hay mesa, y ya se sabe que si no hay dinero, no se consume. Los bares y restaurantes no dejan de tener clientes, muchos más de los que tienen que acudir desafortunadamente a los comedores sociales para poder ir tirando...

¿Te interesa este blog? Sígueme por correo electrónico