lunes, 16 de abril de 2012

Periodistas

La semana que acaba de concluir ha sido dura. Justo cuando se han cumplido tres años de la marcha repentina de un compañero, Juan Andrés García, otros muchos han perdido su empleo por el cierre de La Voz en Jerez y el ERE que Vocento ha decidido aplicar en La Voz de Cádiz.

Los periodistas han sido noticia, algo que contradice las 'normas' y que, para qué ocultarlo, ha convertido la profesión en un oficio maltratado hasta un extremo casi indescriptible. Salarios indignos, jornadas laborales interminables, pérdida de reconocimiento de la figura del periodista por parte de muchos malos editores, intrusismo incontrolado, explotación de estudiantes de periodismo...

Al contrario de lo que ocurre con otros sectores, a los que los periodistas dan voz diariamente, el problema de los que se dedican a contar la realidad no tiene sitio en la agenda mediática. Una circunstancia que provoca que el apoyo de instituciones u organizaciones de las que se espera al menos algo de respaldo brille por su ausencia. De nada vale un comunicado cuando se sabe de sobra que no será difundido por quienes son los culpables de la situación que viven los periodistas. Sobran acciones de cara a la galería. Pero acciones más contundentes, esas que ponen en práctica cuando hay alguna amenaza para otros profesionales, ni siquieran se plantean por miedo a perder su espacio en las páginas de los periódicos y en los informativos de radio y televisión.

Estos días se ha celebrado en Valladolid la asamblea anual de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), donde se ha aprobado convocar concentraciones simultáneas de periodistas el próximo 3 de mayo en toda España, al coincidir con el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Bajo el lema 'Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia', las protestas serán respaldadas por las 48 asociaciones integradas en la Federación, como las 15 vinculadas, que suman más de 21.500 periodistas de todo el país. De antemano se sabe la repercusión de la iniciativa. Sin embargo, ésta es necesaria, pues es una muestra de que los periodistas parecen estar despertando y dejando a un lago la vergüenza de reivindicar en la calle.

Para ver los resultados habrá que esperar, pues no es la primera ocasión en la que a muchos se les llena la boca y después dejan a los mismos de siempre dando la cara por todos. Hasta entonces sólo nos queda seguir llorando por el daño que todos hemos hecho durante años a esta profesión. Nadie está libre de pecado, y si crees que tú eres la excepción es que ahora mismo estás asestando un golpe de gracia al Periodismo y ni siquera te estás dando cuenta...





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