domingo, 6 de mayo de 2012

Tu primera vez

Hoy es tu día. Por primera vez puedes celebrar el ser mamá. Tengo que darte las gracias. Por lo que me toca, por lo que me has dado. Por él. Soy de los que cree que no hay que dar más importancia de la que tiene a jornadas como ésta. Sobre todo porque tú ejerces como una excelente madre cada día desde aquel maravilloso 13 de octubre. De eso que no te quepa duda. Porque únicamente tú sabes cómo sufres cada vez que enferma, cada vez que crees que sufre.
No tengo dudas de que si por ti fuera, pararías el mundo si él te lo pidiera. Sin importar el coste, sin regatear esfuerzo alguno, tal y como dejas ver en cada ocasión que él necesita de ti. Te pido disculpas si a veces no te sientes comprendida cuando únicamente intentas protegerlo. Quizás en ocasiones sientas que las circunstancias te impiden disfrutar de él lo suficiente. Sé cuánto te pasa factura cuando crees que no das abasto, cuando el día se te hace corto, como si no durasen todos las mismas veinticuatro horas. Te admiro por cómo afrontas cada jornada con una sonrisa siempre pintada en la cara, pese a la falta de sueño, a pesar del cansancio acumulado. Y también por la valentía demostrada aquel bendito día, en el que le abriste la puerta de este sufrido mundo. Hoy es tu primera vez. La primera ocasión en la que puedes celebrar el Día de la Madre, y aunque cada 6 de mayo será especial desde ahora, el estreno nunca se olvida. ¡Felicidades, mamá!

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