viernes, 8 de septiembre de 2017

Algo pendiente


¿Para qué esperar por algo pendiente? Ni un día, ni 35 años, ni toda una vida. No tenías que haberlo dejado pasar. Por ti y por todas las personas que te han acompañado en tu viaje. 

¿Para qué esperar por algo pendiente? Así únicamente te has hecho daño a ti, al menos eso se supone. Y has dejado daños colaterales, porque de esos se dejan en la guerra y en la vida misma. Tendrías que saberlo. 

¿Para qué esperar por algo pendiente? Para qué escribir día y noche, así durante más de tres décadas, una historia de ficción. No lo entiendo, será que prefiero las historias basadas en hechos reales. Quizás algún día, aunque las cosas que no dependen de uno puede que nunca lleguen.

¿Para qué esperar por algo pendiente? Para qué sembrar la duda sobre las palabras, sobre los gestos, sobre los sentimientos. Para qué escribir renglones torcidos pudiendo (no sé si sabiendo) hacerlos rectos. 

¿Para qué esperar por algo pendiente? No sé si el precio pagado habrá merecido la pena: no poder haber mirado nunca a los ojos, no poder hablar a la cara, no haber tenido una vida real, sincera. 

¿Para qué esperar si tenías algo pendiente? ¿Falta de madurez? ¿Cobardía? Quizás lo mejor es que nadie lo recordará ni hablará de nosotros cuando hayamos muerto. 









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